El Bronx Distrito Creativo, Casa de las Industrias Culturales y Creativas de Bogotá, resguarda entre sus muros y calles, las memorias y momentos que han marcado parte vital de la historia del centro de la capital, así como las transformaciones cuyos ecos hoy se hacen visibles en su proceso de renovación y revitalización. Este ejercicio, que recoge un fragmento de ese relato, hace parte del proyecto ‘Bronx Distrito Creativo - Ecos de otro lugar’ de la Alcaldía Mayor de Bogotá y su entidad cultural la Fundación Gilberto Alzate Avendaño - FUGA: una apuesta para conectar a la ciudadanía con este proyecto metropolitano, símbolo de bogotaneidad, porque #AquíSíPasa: en Bogotá tejemos iniciativas que fortalecen el sentido de pertenencia con nuestra ciudad. Por eso, te invitamos a explorar la historia del edificio La Flauta, una joya del patrimonio bogotano que, tras décadas de silencio, hoy se integra a la revitalización del sector como un espacio vibrante para la gestión de las Industrias Culturales y Creativas.
Construido en paralelo a la Facultad de Medicina, La Flauta albergó desde 1938 el Laboratorio de Minas del Gobierno Nacional, más tarde integrado a la Dirección General de Minas del Ministerio de Industrias y Trabajo como la Sección de Mineralogía y Petrografía, dedicada al análisis y conservación de minerales, fósiles y rocas.
El edificio fue abandonado en los años sesenta, lo que aceleró su deterioro. En 2018, el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural recomendó su declaratoria como Bien de Interés Cultural, destacando tanto su valor arquitectónico como su rol en los procesos de formación estatal en ciencias aplicadas.
Tras un riguroso proceso de revitalización que inició con su refuerzo estructural en 2020, el edificio La Flauta se encuentra hoy en su etapa final de restauración, luciendo una recuperación integral de su carpintería, ventanería y cubiertas originales. Este inmueble patrimonial pronto abrirá sus puertas como el Fab Lab del Bronx Distrito Creativo: un laboratorio de vanguardia para la creación, el prototipado y la experimentación, donde los oficios tradicionales del centro se encuentran con las nuevas tecnologías para potenciar las industrias culturales y creativas.
Sin embargo, la transformación de La Flauta va más allá de sus muros. Su gran hito es la integración ambiental y paisajística que corona su estructura: una terraza de más de 300 metros cuadrados que funciona como un pulmón urbano en el centro de la ciudad. Con más de 2.000 plantas entre especies nativas como helechos arbóreos, trimezias y polígalas moradas, este jardín es un acto de memoria donde el verde cubre el concreto para que la historia vuelva a respirar. En La Flauta, la innovación técnica del Fab Lab se une con la vida que florece en su terraza, consolidando un nodo donde la investigación, la producción y el respeto por el territorio cultivan el futuro de Bogotá.